spot_img
HomeColumna X La LibreLa forma también es fondo: este arroz  ya se coció.

La forma también es fondo: este arroz  ya se coció.

Por Joaquín Quiroz

En política, la forma es fondo. Los lugares, los gestos, las fotografías y hasta la manera de acomodar a los personajes alrededor de una mesa suelen decir mucho más que los discursos prefabricados sobre unidad, fraternidad y transformación.

Durante este fin de semana, la dirigencia nacional de Morena se hizo presente en Quintana Roo. Ariadna Montiel, presidenta nacional del partido, y Citlalli Hernández, responsable de la Comisión Nacional de Elecciones, llegaron a la entidad para reunirse con quienes participan en la carrera por la coordinación de los Comités de Defensa de la Cuarta Transformación y la Soberanía Nacional.

No llegaron de paseo ni a tomarse la fotografía turística.

Llegaron a revisar números, medir fuerzas, escuchar posiciones y, sobre todo, recordarles a los aspirantes que la decisión final no se tomará en cafés de Cancún, búnkeres de Puerto Cancún ni reuniones adornadas con seguidores llevados para llenar sillas.

A decir de Heraldos de Xlalibre, el mensaje presentado en corto fue contundente: las mediciones colocan al senador con licencia Eugenio “Gino” Segura Vázquez en la primera posición; detrás se encuentra la presidenta municipal con licencia de Benito Juárez, Ana Patricia Peralta de la Peña.

Muy, pero muy lejos de ambos aparecen Rafael Marín Mollinedo y Marybel Villegas Canché.

Y aunque públicamente todos sonríen, levantan el puño y repiten que respetarán las encuestas, en privado las noticias no cayeron igual para todos.

Gino y Ana Paty: competir sin destruir

Eugenio Segura y Ana Paty Peralta entendieron desde el principio algo elemental: una competencia interna no tiene que convertirse necesariamente en una guerra de exterminio.

Ambos son parte de un mismo equipo político, han transitado juntos, comparten formación marista y mantienen canales abiertos de comunicación. Pueden competir, contrastar capacidades y defender legítimamente sus aspiraciones sin dinamitar el movimiento que pretenden encabezar.

No se trata de afirmar que existe un acuerdo secreto o una candidatura decidida de antemano. Se trata de observar que entre ellos existe un entendimiento político que no se aprecia en los otros participantes.

Gino Segura ha metido el acelerador con estructura, operación territorial y cercanía con los distintos sectores de Quintana Roo. No aparece únicamente para tomarse fotografías: recorre, escucha, suma y construye.

Ana Paty Peralta hace lo propio. Ha convertido su gestión en Benito Juárez en su principal carta de presentación y continúa creciendo políticamente con una narrativa de cercanía, resultados y continuidad.

Los dos saben trabajar.

Los dos entienden que la disciplina partidista no significa quedarse sentado esperando una bendición.

Y los dos parecen tener claro que, cualquiera que resulte favorecido, necesitará del otro para mantener cohesionado al principal bastión electoral de Morena en el estado.

Ahí está su principal ventaja.

No solamente encabezan las mediciones referidas, también representan dos proyectos que podrían complementarse sin despedazarse.

Rafael Marín: un caballo cansado

En el extremo contrario aparece Rafael Marín Mollinedo, quien continúa comportándose como si una vieja cercanía con el expresidente Andrés Manuel López Obrador fuera suficiente para ganar una competencia que exige presencia, estructura y trabajo cotidiano.

Marín sigue confiando en la carta del obradorismo histórico y en el respaldo atribuido a Andrés Manuel López Beltrán, “Andy”. El problema es que una recomendación política puede abrir una puerta, pero difícilmente puede cargar sobre los hombros a un aspirante que no genera entusiasmo propio.

En las últimas semanas su actividad política se ha vuelto lenta, distante y, por momentos, desganada.

A decir de quienes conocen sus movimientos, hasta en reuniones convocadas en Cancún, donde mantiene su denominado “cuarto de guerra”, el exdirector de Aduanas prefiere enviar emisarios para encontrarse con sus escasos seguidores y, cuando mucho, aparecer mediante una videollamada.

Así no se construye una candidatura.

Así se administra una derrota.

Rafael Marín podrá tener amigos poderosos, recuerdos de Palacio Nacional y personajes que le pidan no bajarse del caballo. Pero el problema no es que quiera mantenerse montado, sino que el caballo luce como bambolero viejo: cansado, lento y sin fuerza para alcanzar a quienes ya galopan varios cuerpos adelante.

La política no se gana por antigüedad, por amistad ni por haber ocupado cargos federales.

Se gana generando confianza, despertando entusiasmo y demostrando hambre de triunfo.

Y Marín, al menos hasta ahora, parece tener más nostalgia que proyecto.

Marybel y la política como modus vivendi

Lo de Marybel Villegas Canché es todavía más predecible.

Marybel cree que grabar videos con dos o tres espontáneos, recorrer algunas calles acompañada por su equipo y repetir consignas representa un verdadero barrido territorial por Quintana Roo.

No lo es.

Una campaña digital cuidadosamente editada no sustituye la presencia social, la estructura territorial ni la confianza política.

Marybel lleva años saltando de posición en posición, de aspiración en aspiración y de negociación en negociación. Ha convertido la búsqueda permanente de cargos en una profesión y la política presupuestal en una forma de vida.

Su máxima parece continuar intacta: vivir fuera del presupuesto es vivir en el error.

Por eso, más que construir un proyecto competitivo para gobernar Quintana Roo, su verdadera apuesta parece orientada a reunir suficientes fichas para sentarse nuevamente en la mesa de negociación.

Si alcanza una candidatura, mejor.

Si no la alcanza, buscará una posición, una representación o cualquier espacio que le permita continuar conectada a la ubre gubernamental.

Ese ha sido históricamente su método.

Y no existen señales de que pretenda modificarlo.

El problema para Marybel es que esta vez su capacidad de presión luce limitada. Los números atribuidos a las mediciones internas no la colocan en condiciones de imponer, sino apenas de pedir.

Y no es lo mismo negociar desde una posición competitiva que hacerlo desde el sótano de las preferencias.

Al final de la reunión quedó una fotografía.

Para algunos será una imagen institucional sin mayor significado. Para quienes saben leer el lenguaje político, la composición resultó mucho más elocuente.

Junto a las dirigentes nacionales, Gino Segura de un lado y Ana Paty Peralta del otro.

En los extremos, Rafael Marín y Marybel Villegas.

Los punteros cerca del centro.

Los rezagados en las orillas.

¿Casualidad?

En política existen pocas casualidades, especialmente cuando quienes acomodan la fotografía son las responsables de conducir al partido y procesar las candidaturas de 2027.

La dirigencia nacional habló de unidad porque sabe que una fractura interna podría poner en riesgo lo que Morena considera uno de sus territorios más seguros.

Gino Segura y Ana Paty Peralta no parecen tener inconveniente con esa fórmula. Pueden competir y, llegado el momento, acompañarse.

Rafael Marín y Marybel Villegas representan otra historia. Ambos necesitan remontar una distancia considerable y, por su trayectoria, ninguno parece dispuesto a aceptar fácilmente que el proceso no los favorece.

Pero las encuestas no se ganan con apellidos, recomendaciones, chantajes, videollamadas ni videos con espontáneos.

Se ganan trabajando.

Mientras Marín cabalga lentamente sobre viejas relaciones y Marybel calcula cuánto puede obtener de una eventual negociación, Gino Segura y Ana Paty Peralta mantienen el acelerador a fondo, recorren el estado, generan resultados y fortalecen su presencia.

Por eso la fotografía fue tan significativa.

La forma también es fondo.

Y aunque todavía faltarán encuestas, reuniones, acuerdos y decisiones tomadas desde el centro del país, el mensaje enviado este fin de semana fue bastante claro.

Este arroz parece haberse cocido.

Y, por lo visto, se coció a la Segura.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Publicidad -spot_img
- Publicidad -spot_img