Por Joaquín Quiroz Cervantes.
Madrid España.- En política, los aplausos no se improvisan. Se construyen. Y en la Feria Internacional de Turismo, el escenario más exigente del sector a nivel global, quedó claro quién entiende esa lógica y quién simplemente ocupa espacio. La presencia de Mara Lezama Espinosa en FITUR no fue protocolaria: fue política pública en movimiento.
En el auditorio de IFEMA Madrid, durante la inauguración del pabellón mexicano, se congregaron secretarios de turismo, representantes de las 32 entidades federativas y actores clave de la industria internacional. El guion era el de siempre… hasta que el nombre de la gobernadora de Quintana Roo rompió la inercia. Aplausos prolongados, porras espontáneas y un reconocimiento que no admite lecturas forzadas: Mara Lezama es hoy la referencia del turismo mexicano.
El contraste fue evidente. Mientras la secretaria federal de Turismo Josefina Rodríguez pasaba sin pena ni gloria, la gobernadora del estado más pujante del país concentraba la atención del foro. No es casualidad. Quintana Roo no sólo es el emblema turístico de México; es también el laboratorio donde se prueba si el discurso de prosperidad compartida puede convertirse en resultados medibles. Y ahí, Lezama ha cumplido.
No es exageración afirmar que Claudia Sheinbaum Pardo tiene en Mara Lezama a su principal aliada en materia de promoción turística. No por cercanía personal, sino por eficacia política. Territorio, trabajo permanente, interlocución directa con inversionistas, aerolíneas y touroperadores. Resultados, no pretextos. Esa es la ecuación que explica el momento vivido en IFEMA.
En el acto estuvieron figuras como el embajador de México en España; Quirino Ordaz Coppel y delegaciones de todo el país. Sin embargo, el termómetro real fue otro: la reacción del sector. La confianza de los grandes consorcios hoteleros y de la industria aérea no se gana con discursos; se gana con certidumbre, visión y cumplimiento. Y eso es lo que hoy asocian con el nombre de Mara Lezama.
La prensa internacional lo confirmó. Su aparición en titulares de El País, hablando de turismo sostenible y crecimiento con responsabilidad ambiental, no es un logro menor. Coloca a Quintana Roo —y por extensión a México— en una conversación seria, moderna y creíble ante el mundo.
Mientras otros actores de la llamada Cuarta Transformación se enredan en escándalos que erosionan la narrativa presidencial, hay quienes suman, construyen y dan resultados. Mara Lezama es una de esas excepciones que explican por qué, mes a mes, se mantiene como la gobernadora mejor evaluada del país. FITUR no hizo más que confirmar una realidad: el liderazgo turístico de México hoy tiene nombre y apellido.




