Por Joaquín Quiroz
Hay políticos que evolucionan, avanzan y construyen una trayectoria con objetivos definidos. Uno de ellos es Pablo Bustamante Beltrán, cuyo nombre adquiere relevancia en la disputa por la Coordinación Municipal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía en Benito Juárez, una posición que cobra especial importancia frente al proceso electoral de 2027.
El joven cancunense ha construido relaciones políticas, presencia territorial y una trayectoria de más de diez años de actividad en Cancún, ocho de ellos vinculados al proyecto de la Cuarta Transformación. Esa combinación de experiencia y juventud aparece como uno de los elementos centrales de su posicionamiento político.
Y es que en política las aspiraciones necesitan algo más que discursos, fotografías y buenas intenciones. Requieren estructura, reconocimiento ciudadano y, particularmente en Morena, números que permitan medir el alcance de cada proyecto.
Ahí aparecen tres mediciones difundidas el 3 de noviembre: De las Heras Demotecnia, Poligrama y Mendoza Blanco & Asociados, que registran para Bustamante 22.3, 24.9 y 24.6 por ciento, respectivamente.
En esos mismos ejercicios Rafael Marín Mollinedo obtiene 6.6, 15.6 y 13.3 por ciento, mientras Jorge Sanén Cervantes registra 2.3, 7.9 y 4.7 por ciento. Son diferencias que forman parte de la discusión sobre el posicionamiento de los aspirantes evaluados.
Hay un dato adicional que merece atención. En la medición de Mendoza Blanco, realizada del 16 al 18 de octubre, Bustamante alcanza un saldo positivo de imagen de 14.4 puntos; sin embargo, 65.7 por ciento de los entrevistados manifestó no conocerlo. La encuesta tampoco incluyó a Pablo Gutiérrez, otro de los perfiles mencionados en la contienda interna.
El escenario, por tanto, no está cerrado. Una medición de Demoscopia, fechada el 26 de octubre, registró 26.7 por ciento para Pablo Gutiérrez y 20.6 por ciento para Bustamante. Son ejercicios con distintas configuraciones de aspirantes cuyos resultados no deben confundirse con una definición partidista.
En esta ecuación también aparece Eugenio “Gino” Segura, coordinador estatal de la Defensa de la Transformación, cuya responsabilidad territorial coloca la organización de Morena en el centro del proceso político quintanarroense.
Porque una cosa es aparecer en las encuestas y otra convertir el reconocimiento ciudadano en organización, acuerdos y resultados.
Pablo Bustamante tiene trayectoria, presencia y cifras que lo colocan dentro de la competencia. La decisión sobre la coordinación municipal todavía está por escribirse.
Y en política, como en la vida, los números cuentan, pero las decisiones son las que terminan haciendo historia.
Juan Carrillo, conocer el territorio es mucho más que saber llegar a él.
Hay políticos que conocen los municipios desde un escritorio, otros desde las fotografías y algunos más desde el territorio. Juan Carrillo Soberanis pertenece a quienes han recorrido cada rincón de su tierra, de Isla Mujeres, conoce sus comunidades, sus contrastes y las necesidades de una demarcación que es mucho más que playas, hoteles y atractivos turísticos.
El diputado federal, integrante del proyecto de la Cuarta Transformación y quien ya tuvo la responsabilidad de gobernar este municipio, vuelve a colocar sobre la mesa un asunto que merece atención: el futuro de Rancho Viejo, comunidad de la zona continental cuyo crecimiento exige respuestas institucionales.
Y es que Carrillo sabe que existen dos realidades territoriales, con necesidades distintas, pero con habitantes que merecen la misma atención. Esa experiencia municipal explica su planteamiento de convertir Rancho Viejo en delegación y, posteriormente, analizar su transformación en alcaldía.
La propuesta no es menor. Significaría discutir una representación más cercana para sus habitantes, mayor participación en las decisiones públicas y mecanismos para atender problemas de infraestructura, servicios, movilidad y certeza patrimonial que las familias han señalado durante años.
Porque gobernar no consiste solamente en atender la zona turística ni en administrar lo que genera mayores reflectores. También implica mirar hacia las comunidades que crecen y demandan espacios propios de representación.
Juan Carrillo conoce esa geografía política y social. Su propuesta abre una discusión sobre cómo debe organizarse territorialmente el municipio para responder a su crecimiento y atender los pendientes que todavía existen.
En el escenario de la coordinación municipal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, el legislador coloca un tema concreto en la agenda, demostrando que su conocimiento del territorio va acompañado de propuestas sobre su organización y desarrollo.
Y es que el municipio no termina donde acaba la isla. En su zona continental también hay historia, familias, necesidades y futuro.
Porque conocer una demarcación no es solamente recorrerla: es entender que cada comunidad tiene su voz y merece ser escuchada.
Mayito Moguel, la madurez de quien tiene cómo y con qué para transformar a Lázaro Cárdenas.
Alguien que tiene cómo y con qué para transformar verdaderamente Lázaro Cárdenas es Ismael “Mayito” Moguel, hombre que conoce de cabo a rabo su tierra y quien busca la Coordinación Municipal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía, llevando consigo experiencia, talento, carácter y algo que no se compra ni se improvisa: conocimiento del territorio y de su gente.
Y es que por esa demarcación han pasado gobiernos que mucho han quedado a deber, incluido el actual, donde pareciera que la ignorancia se volvió requisito para gobernar, la improvisación sustituyó a la capacidad y el poder por el poder terminó imponiéndose sobre las necesidades de la población.
Porque Lázaro Cárdenas no merece seguir pagando las consecuencias de administraciones sin rumbo, de funcionarios que confunden gobernar con ocupar una silla y de una clase política que parece recordar a las comunidades únicamente cuando necesita sus votos.
Ya estuvo de gobiernos que prometen transformación y terminan administrando el abandono, que hablan de progreso mientras los problemas permanecen y que pretenden disfrazar con discursos lo que no pueden demostrar con resultados.
Mayito no viene a experimentar ni a aprender con el presupuesto público. Su trayectoria empresarial y su conocimiento de la región representan una experiencia distinta frente a quienes han hecho de la política su único modo de vida.
Durante muchos años fue como un árbol joven que crecía a toda velocidad. Travieso, amante de los animales, inquieto, caprichoso y extremadamente competitivo desde la infancia. Cada negocio, cada éxito y cada tropiezo fueron estaciones que terminaron moldeando su carácter.
Muy joven dejó la escuela para dedicarse a los negocios turísticos de su amada isla. Construyó una trayectoria empresarial durante décadas, hasta convertirse en un referente de su actividad.
Ya no es aquel joven que corría detrás del éxito. Es un hombre que camina después de haberlo alcanzado, con la serenidad que llega cuando la experiencia pesa más que la prisa y cuando ya no existe la necesidad de demostrarle nada a nadie.
Cuando le preguntaron por sus mayores logros, lejos de hablar de dinero, empresas o reconocimientos, respondió con voz firme y arraigada: “Una gran esposa y tres hijos que Dios me regaló”.
Ahí está otra faceta de Ismael Moguel: el hombre de familia, de principios y valores, que entiende que los verdaderos triunfos no siempre se cuentan en pesos.
Porque la flor de la madurez no aparece al principio del camino, florece cuando se ha vivido lo suficiente para mirar atrás y decir: valió la pena.
Mayito busca ahora llevar esa experiencia al terreno político, con la mirada puesta en darle a Lázaro Cárdenas el lugar que merece.
Porque ese municipio ya ha tenido suficientes políticos que llegaron prometiendo hacer historia y terminaron haciendo de la historia del pueblo su negocio. Lázaro Cárdenas necesita resultados, no más administradores del fracaso.




