Por Joaquín Quiroz
Luego de la salida de Eugenio “Gino” Segura del Senado de la República, en vías de convertirse en el coordinador de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, en la entidad, tristemente parecía que Quintana Roo se quedaría con un par de representantes que lo único que hacen es cobrar y que sirven para maldita la cosa.
Nos referimos a las senadoras de mero membrete, la marinista Anahí González López y la panista Mayuli Martínez Simón. Sin embargo, es una auténtica bocanada de aire puro que nuestra entidad esté representada en el Senado por un personaje político de la talla de Francisco Alejandro Carrillo Flores, conocido como; Paco Carrillo.
Un quintanarroense que ha sido parte toral de la política actual en la entidad, cancunense, marista y hoy integrante de esa nueva generación que viene con todo en la toma de decisiones.
Paco representa esa combinación sumamente interesante entre juventud y experiencia, operador político nato, fiel aliado de Eugenio Segura, poseedor de una mente brillante y gran estratega en las huestes electorales, quien ahora, desde la Cámara Alta, dignifica a Quintana Roo en el escaño que ocupa.
Porque mientras Anahí González López está más ocupada en acompañar al perdedor Rafael Marín por los rincones de la tristeza, sin contar con una agenda propia y dedicada prácticamente a vegetar durante dos años en el Senado, difícilmente se vislumbra que concluya su periodo con algo verdaderamente trascendente que presumir, mas allá de su deslealtad con la mujer que le dio sus principales oportunidades en política y su confianza.
Su paso por la Cámara Alta ha sido sin pena ni gloria, sin resultados de peso en beneficio de Quintana Roo o de su gente, con un pobre debate parlamentario y sin nada relevante que aportar. Una senadora cuya principal característica parece ser la subordinación política a Rafael Marín y no precisamente la defensa de los intereses de quienes representa.
Está también Mayuli Martínez Simón, uno de esos fenómenos poco claros de nuestra democracia, donde se puede perder en las urnas y, aun así, seguir viviendo del presupuesto.
Los vericuetos de la representación proporcional y la repartición de espacios la han mantenido mamando de la ubre gubernamental durante ocho años hasta el momento, sin que su presencia represente trascendencia alguna.
Más allá de algunos videos que sube a redes sociales, donde pretende venderse como la gran representante popular, la realidad es que su agenda no tiene ni pies ni cabeza, y su paso por el Senado ha resultado más intrascendente que el sexenio de su padrino y mentor, Carlos Joaquín “Chespirito”. Un auténtico desperdicio de erario mantener a personajes como Mayuli, que mucho cuestan y poco aportan.
Así que, por fortuna, vemos con agrado cómo Paco Carrillo saca la casta y, en muy poco tiempo, desde septiembre pasado, ha entrado a tambor batiente a suplir a quien se vislumbra como el próximo gobernador de Quintana Roo, Eugenio “Gino” Segura, quien realizó un gran papel como senador y dejó una vara bastante alta.
Y lejos de achicarse ante semejante responsabilidad, Carrillo Flores ha demostrado tener las tablas, la capacidad y el oficio político para asumir una encomienda de semejante magnitud.
Paco Carrillo es integrante de importantes comisiones legislativas, entre ellas Relaciones Exteriores, Defensa del Consumidor, Deporte, Derechos Digitales, Fomento Económico y Emprendimiento, Puertos e Infraestructura Marítima y Turismo, espacios de enorme relevancia para los intereses de Quintana Roo y en los que, desde el día uno, se ha metido con todo.
Porque no es cosa menor representar a una entidad cuya economía depende en buena medida del turismo, cuya posición geográfica exige atención permanente a la infraestructura portuaria y marítima y cuyo crecimiento demanda nuevas oportunidades de inversión, emprendimiento y desarrollo económico.
Ahí es donde la presencia de Paco Carrillo puede marcar diferencias, porque una cosa es ocupar un escapo y otra muy distinta saber para qué sirve, cómo utilizarla y, sobre todo, cómo construir resultados desde ahí.
De trato fino, gran altura política y un extraordinario don de gente, Paco Carrillo demuestra capacidad de operación, inteligencia y oficio. En poco tiempo ha comenzado a desarrollar un destacado papel en el Senado, construyendo interesantes alianzas y contactos con protagonistas de la vida política nacional, donde ha sido excelentemente recibido.
Y es que la política no solamente se hace desde la tribuna, también se construye en los acuerdos, en las relaciones, en la capacidad de interlocución y en saber abrir puertas donde otros ni siquiera encuentran la entrada.
En esas lides, Paco Carrillo tiene escuela, experiencia y colmillo. No es improvisado ni llegó a aprender lo que significa operar políticamente. Es un personaje que conoce las entrañas del poder, entiende los tiempos, sabe leer los escenarios y, sobre todo, tiene claridad respecto a quiénes son sus aliados y hacia dónde camina el proyecto político del que forma parte.
Desde esta nueva posición hace una gran mancuerna con su jefa política, la gobernadora Mara Lezama Espinosa, y mantiene su cercanía y lealtad con Eugenio “Gino” Segura, conformando una articulación política que puede traducirse en importantes beneficios para Quintana Roo.
Paco ha sabido meterse de lleno en las huestes de la política nacional, relacionarse con quienes toman decisiones y demostrar que no necesita años de calentamiento de escaño para hacerse notar. Es un político que ya juega en las grandes ligas y que, por su preparación, capacidad y relaciones, tiene posibilidades de seguir ascendiendo.
Las tablas y la hechura política de Paco Carrillo le permiten desenvolverse con absoluta soltura en escenarios donde otros apenas alcanzan a entender de qué se está hablando. Su capacidad para tender puentes, construir acuerdos y mantener relaciones políticas de alto nivel es una de sus mayores fortalezas.
Y mientras algunas representantes quintanarroenses siguen extraviadas entre protagonismos personales, padrinazgos políticos y agendas sin rumbo, Paco Carrillo está aprovechando una oportunidad que, bien trabajada, puede convertirse en una plataforma de enorme trascendencia para su futuro y, principalmente, para los intereses de Quintana Roo.
Porque en política las oportunidades no son eternas, los espacios no garantizan trascendencia y los cargos, por sí solos, no construyen liderazgos. Lo que verdaderamente distingue a un político es lo que hace con el poder que tiene en sus manos.
Paco Carrillo lo sabe y por ello está sembrando desde el presente, trabajando relaciones, consolidando alianzas y aprovechando cada espacio que se le abre.
Y que nadie lo pierda de vista, porque el senador quintanarroense tiene presente, tiene proyecto, tiene con quién y tiene cómo. Lo que está sembrando desde el Senado y lo que viene para su carrera política, sin duda, no será cosa menor.
Mientras unas cobran por estar, Paco Carrillo trabaja para trascender. Y en política, como en la vida, esa es la diferencia entre ocupar un espacio y hacerse de un lugar en la historia.
Ana Paty Peralta, liderazgo que trasciende Quintana Roo.
Ana Paty Peralta de la Peña, quien quedó en la gran final por la Coordinación de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Quintana Roo, demuestra todos los días su capacidad, entrega y compromiso. Una mujer todoterreno, referente de la política quintanarroense, que ha sabido gobernar el municipio más importante de la entidad.
Después de su exitosa gira por todo Quintana Roo buscando encabezar la coordinación estatal de MORENA, Ana Paty regresó con más tablas, otra visión y un liderazgo fortalecido. Lejos de bajar el ritmo, redobló esfuerzos, demostrando que su amor por Cancún y su vocación de servicio público están por encima de cualquier aspiración personal.
Su futuro político también presenta escenarios interesantes. Ya lo habíamos señalado: de llegar Eugenio “Gino” Segura a la gubernatura, Ana Paty podría incorporarse a la Secretaría del Bienestar, desde donde continuaría construyendo una trayectoria rumbo al Senado de la República, sin perder de vista el 2033.
A este escenario se suma el reconocimiento que su trabajo comienza a encontrar fuera de Quintana Roo. Según la medición de Consulta Mitofsky correspondiente a octubre de 2026, difundida por El Economista, Ana Paty Peralta alcanzó 64.7 por ciento de aprobación, colocándose a la cabeza de 150 presidentas y presidentes municipales evaluados en México.
La alcaldesa de Cancún destacó entre 56 mujeres y 94 hombres que gobiernan municipios, siendo además la mejor evaluada entre los municipios costeros. De los 150 ediles considerados, solamente siete superaron el 60 por ciento de aprobación, en un ejercicio basado en cuestionarios aplicados a 132 mil 119 mexicanos mayores de edad con teléfonos inteligentes y acceso a internet.
Ana Paty aparece por encima de sus homólogos de Nuevo Laredo, Querétaro, Playa del Carmen, Naucalpan, Hermosillo, Cuauhtémoc, Uruapan, Torreón y Saltillo, dato que dimensiona el reconocimiento que registra su administración.
Así que quienes pensaban que después de la contienda interna de MORENA Ana Paty perdería fuerza política, se equivocaron. La alcaldesa sigue trabajando, construyendo liderazgo y manteniéndose vigente en las grandes decisiones de Quintana Roo.
Porque Ana Paty Peralta es un lujo de edil, y no solamente Quintana Roo lo sabe, sino que sus números ya trascienden a nivel nacional. Y en política, quienes saben sembrar en el presente tienen mucho por cosechar en el futuro.




